Al día siguiente: 8 de enero. Aun me siento muy mal por todo lo que ha tenido que aguantar Joel por mi culpa. El imbécil de Max casi lo ahorca ayer y ni siquiera he podido preguntarle si está bien. Entro al estudio de fotografía y espero a que termine con lo que está haciendo para luego acercarme a él. —¡Hola flaquita!— Me dice sonriente y me saluda con dos besos —¿te encuentras mejor? Me he quedado preocupado por ti ayer.— Comenta y sonrió levemente. —Yo estoy bien, estoy preocupado por lo que ese inútil quiera hacerte.— Dice en lo que es casi un susurro y acaricia mi mejilla. Siempre tan al pendiente de mi... —No hay nada más de que preocuparse, Gael ha hablado con el departamento de marketing y han sacado a Max del medio.— Explico y me mira sorprendido. —Vaya que te quiere.— Comen