¿Cuáles eran mis motivos de volver?. La respuesta es simple, marcar mi territorio de forasteros que quieran adueñarse de lo que me pertenece por décadas enteras. Por más de un siglo busqué a la mujer que permanecería conmigo hasta mi último aliento, siempre lo hice, jamás me detuve en buscarla, hasta que en 1910, la encontré en medio de la penumbra y la fría neblina. Mi desesperación por encontrar a una chica hermosa, que destilara sensualidad a donde sea que fuera me impulsó a buscarla sin descanso por cada rincón del vasto territorio. Todas las mujeres de un clan Corwin eran tan hermosas y perfectas que eran la envidia constante de todo lobo al verlas en nuestra familia. Por un siglo viví mi vida con libertad absoluta, pero con el tiempo sentí la ausencia profunda de mi compañera desti

