Ella de inmediato recoge sus cosas y sale dejándome completamente solo. Por mi ventana observo la luna mientras su nombre se repite una y otra vez por mi mente, ¿Qué diablos pasa conmigo?. Ella no es más que un pasatiempo pasajero, no debo sentir nada por ella. Al sentir el aroma de Vanessa en la habitación nuevamente, rechino mis dientes conteniendo mi furia desatada. —¿No te dije que te largaras de una vez?. Sus manos se cuelan hasta tocar mi pecho. Siento su cabello en mi espalda, cabreado giro sobre mis matones para matarla pero mis intenciones desaparecen al ver que era Eliette, sus rizos castaños eran iluminados por el resplandor de la luna, mis manos se mueven por sí solas para sentir su piel. —Tómame de una vez... Sabía perfectamente que no era ella, Eliette no se ofrecería a

