CAPÍTULO 56

2594 Palabras

Alistair está allí, de pie junto a Maldonado, y su presencia física parece reclamar cada centímetro cuadrado del local. Me obligo a tensar cada músculo de mi cara, a colocar esa máscara de porcelana fría que he aprendido a usar como escudo. No puedo permitir que note que hace apenas una hora estaba intentando convencerme en un almuerzo de que él no era más que una sombra molesta. —Buenas tardes —espetó. Mi voz suena más firme de lo que esperaba, una nota clara que corta el murmullo de los obreros al fondo. Me acerco con pasos decididos, aunque por dentro siento que camino sobre una cuerda floja. Me detengo justo a su lado y, de inmediato, su aroma me invade. No es el perfume sintético y asfixiante de Audrey; es Alistair. Huele a una mezcla de jabón neutro, a la frescura del aire de la ma

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR