Abri los ojos, esperanzado de que la voz que había escuchado realmente fuera la de Christine, pero cuando abrí levemente los ojos para ver mi entorno, en realidad descubrí que se trataba de mi madre y por supuesto, del imbécil de Michael. —Apenas puedo creer que este es el final de tu hijo favorito—expreso burlándose de mí. —Quieres comportarte y mostrarle el respeto que se merece—lo regaño nuestra madre, pero sabía que de nada servía, él había dejado de escucharla hacía mucho tiempo atrás—¿Por qué te comportas de esta forma, Michael? —Sabes muy bien el porqué, madre—se quejó Michael recriminándole— fue por causa de Arthur qué yo quedara en el olvido y sin herencia, además no conforme con ello, decidiste aceptar al hijo bastardo de la amante de mi padre, en vez de darme mi lugar en la f

