Punto de vista de omnisciente Cecilia reconocería esa cara en cualquier parte—Leonard, el vicepresidente de la sucursal de la compañía del Silver Peak Manada. Había sospechado que alguien dentro de la empresa estaba jugando sucio, pero jamás pensó en él. "Qué horror, atar así a nuestra delicada secretaria Cecilia," comentó Leonard al entrar caminando como si nada. Cerró la puerta detrás de él y encendió una vieja bombilla colgando del techo, cubierta de telarañas, que echaba una luz turbadora sobre el lugar. Con esa escasa iluminación, Cecilia finalmente pudo echar un buen vistazo a sus alrededores. Era una sala abandonada con una mesa de comedor, sofá y mueble para televisión. Todo estaba cubierto de polvo y telarañas gruesas, como si nadie hubiera vivido allí en años.

