Andrea- - Muchas gracias por todo Alejandro, prometo visitarte seguido - ¿Estas segura de esto? - Sí, es el momento de marcharme. No podré esconderme por siempre, es momento de seguir con mi vida. - Como tú digas, intenta hacer las cosas bien y cualquier cosa puedes llamarme -con su gesto indiferente intenta esconder la tristeza de la despedida. - Gracias –me acerco a él y le doy un fuerte abrazo, Subo al auto donde ya están mis maletas y avanzamos, regreso a mirarlo y permanece de pie en el mismo lugar donde nos despedimos, siento tanta pena tener que marcharme y dejarlo solo, pero hay cosas que debo solucionar, como mi vida entera. Bajo del auto al llegar a mi departamento y el chofer me ayuda con las maletas. Dejándolas en mi habitación tal como Alejandro l

