Saúl- - ¿Qué haces? –dice tartamudeando. - ¿Por qué me lo ocultaste por tanto tiempo? –susurro sobre su oído Su cuerpo se tensa, conteniendo el aliento para exahalarlo suave y profundamente. Poso mis manos en ambos lados de su vientre y un movimiento empuja de ellas. - ¡Lo sentí! –me pongo delante de ella, emocionado por el hecho. Ella estaba tan roja y sorprendida. Definitivamente la amo tanto, el sonido apresurado del corazón lo corrobora y los nervios que me recorren lo reafirman. Dejo de lado la sonrisa, respiro profundo e intento disculparme con ella. - Lo siento tanto, fui un completo imbécil. Te lastimé tanto y no sabes cuánto me arrepiento. He pasado tanto tiempo esperando por ti, por verte, por sentirte, por demostrarte cuanto lo siento. - Fui muchas

