Andrea- Jamás imaginé posible sentirme así, mis emociones son tan volubles, impulsivas y explosivas, es como si no pudiera controlar la volatilidad de mis palabras o acciones. Ésta no soy yo, mi carácter no es el mismo, estos arrebatos de ira no son normales… algo debe estar realmente mal en mí. Después de discutir con Saúl, he gritado y llorado como una completa desquiciada, la enfermera tuvo que inyectarme un calmante para poder controlarme. Mi madre está tan asustada como yo, por las palabras que dije para hacer que Saúl se marchara. Le pedí al doctor Pino se acercara a mi habitación y me expliqué a qué se deben estos cambios de temperamento tan radicales. Antes de irme necesito una explicación, a la cual mi madre solo se limite a decir: es el post parto - Andrea, que gusto

