Saúl- La visita de Andrea fue realmente una agradable sorpresa, sobre todo porque siempre decía que venir a la oficina era algo negativo para ella. Últimamente se la pasa comiendo fresas para todo, incluso creo haberla escuchado soñar con ellas. - Patricia, ¿Tengo alguna reunión programada para después de almuerzo? –pregunto a mi secretaria - Señor Mendoza, para hoy no hay nada programado – - Muy bien, hoy me iré temprano –quiero sorprenderla como ella lo hizo conmigo, le llevaré sus deliciosas fresas y ella estará más que feliz por ello. Firmo algunos documentos sobre mi escritorio cuando el celular empieza a sonar, inmediatamente contesto. (12:00 hrs) - Marissa, dime –contesté indiferente sin dejar de firmar los documentos - ¡Saúl! –se escucha sobresaltada

