—¿Estás nerviosa? Volteo ante la pregunta de Liam que, me mira desde el sofá de su oficina mientras lee un guion que le han enviado. Me alejo de la ventana y le miro. —Puedo ver que tú también lo esté—fruncen el ceño sin saber a qué me refiero. —Has estado leyendo la misma página por diez minutos. Hace una mueca. —Pienso que mis padres quieren hacer las cosas bien. Sin embargo, hay que estar preparado para cualquier cosa. Asiento. —¿Has hablado con Linda? —pregunta haciendo referencia a mi madre. —Llegarán en dos días—respondo y miro a Liam ladeando la cabeza, —Pero dicen que, como esperan permanecer hasta que la bebé nazca, están buscando una casa para alquilar. —Eso, es ridículo—bufa. —¡Lo sé! Pero, ¿Cómo le saco esa idea a mis padres? —levanto las manos de manera exasperada.