Alberta, Canadá ANET. Veo la nieve hacer lentamente en el extenso campo que rodea la hermosa propiedad en la que me he estado quedando las ultimas desde que salí de Belgrado. Respiro profundamente sintiendo que la piel se me eriza al pensar en la noticia que me dieron hoy. - Aquí estas – escucho la voz de Seung a mi espalda. Cierro los ojos soltando el aire que estaba reteniendo ya que no he querido ver ni hablar con nadie. El nudo en mi garganta no ha desaparecido desde que salí de aquel puto santuario. Sin embargo, tengo compromisos que cumplir y asuntos que poner en orden. - ¿ya están aquí? – pregunto sin volverme a verlo. - Llegaran en unos veinte minutos – responde a lo que yo asiento con la cabeza mientras me giro lentamente a verlo. - ¿cerrando cic

