SEKAN… Bajo la mirada hacia la preciosa mujer que duerme plácidamente en mi pecho mientras la rodeo con mis brazos sintiéndome afortunado y orgulloso de que ella tenga tanta crea tanto en mi que pueda ser vulnerable y sentirse segura estando en mis brazos, como tiene que ser. Beso su cabeza disfrutando de su tranquila respiración haciéndome cosquillas en el cuello. Nuestro tiempo a solas se terminó, pero estoy tranquilo por que se que pase lo que pase, ella no volverá a desaparecer. Me hubiese encantado tenerla solo para mi por mucho mas tiempo, pero tenemos asuntos que atender y mas importante aún, tenemos dos personitas que requieren nuestra absoluta atención. - Disculpe, señor – la voz de la azafata hace que me vuelva a verla mientras cubro aun mas a mi duendecilla con la m

