9 LACEY “No puedo creer que se quieran casar conmigo”, dije, después de tragar la aceituna ácida. Tenía hambre. Ciertamente se me había despertado el apetito. No había comido desde el almuerzo y no solo había tenido un paseo de tres horas, sino un maratón de sexo por tres horas también. Casarnos. Estaban locos. ¿Eran hermosos, dominantes y muy alfas y aun así se querían casar conmigo? ¿Qué hombre decía eso? Habían conseguido lo que querían. Bien follados. Todo lo que tenían que hacer era llevarme de vuelta a mi cabaña en el Desembarque de Hawk y yo tendría un amorío que recordar en el futuro previsible. Pero no. Ellos parecían querer tener una relación. Una relación seria con el matrimonio como meta final. “Como dije, hoy no. Eso es un asunto grande y se construye con confianza, amist

