Los ojos de Wendy se llenaron de terror al ver a la abuela Flor tirada en el suelo y con un charco de sangre qué se extendía alrededor de su cabeza, se había abierto la frente, Vincent corrió hasta ella y sus manos temblaron sin saber que hacer. —¡Una ambulancia!—Gritó desesperado. Sentía un zumbido en los oídos, como si alguien hubiera cerrado una puerta dentro de su cabeza. Intentó tocarla, pero se detuvo a medio camino, paralizado por el miedo de lastimarla más de lo que ya estaba. —Déjenme pasar, a un lado. Luis se apresuró a correr hasta la abuela Flor, examinó el daño, los ojos de Vincent se posaron en él, ni siquiera sabía que él estaba en aquella fiesta, tampoco pensó en reclamarle algo, lo detestaba sí, pero también se alegró de verlo. —No respira— Dijo Vincent con los ojos cr

