Si hubiera que describir a Vincent Priego en dos palabras, su asistente habría usado: Arrogante y controlado. Durante años lo vio mantener el mismo patrón: horarios estrictos, emociones bajo llave, expresiones mínimas, y una devoción preocupante hacia Catalina, la eterna sombra que lo llamaba cuando le convenía y lo dejaba seco cuando se aburría. Nadie se atrevía a meterse en el camino de esa mujer cuando llegaba a la empresa, todos sabían que él la amaba y la necesitaba tanto como respirar. Nadie comprendía ¿Por qué?, ¿Cómo una mujer como Catalina se ganó la devoción de un hombre como Vincent?, a algunos les parecía ridículo, otros hacían chistes tontos como: —Ha de ser muy buena en la cama. Un total misterio para los demás, inclusive para su asistente, quien conocía bastante bien a

