Me aplico a tope, entre papeles, colores y trabajos a veces salgo de clase con algún bolígrafo atravesado en mi moño. A veces me parece que soy la única que se aplica tanto, con la entrada del calor todo el mundo está animado, Claire ya ha empezado a vaciar su lado de la habitación para no dejarlo todo a último momento y yo sólo puedo centrarme en hacer un par de seminarios por la tarde y en estudiar para mis últimos exámenes poniendo sangre en ello. Además, si recojo mis cosas las amontonaré en un lado de la habitación y me echaré a llorar. —Se le ha caído la tapa al rotulador —Joel me lo saca del embrollo de mi moño—. Te ha pintado el pelo. Tengo tres rotuladores más del mismo color, me da igual tirar ese. Lo encesta en la papelera de la biblioteca. Hemos cogido una mesa para los cuatr