Una de esas mañanas de verano la casa está en completo silencio cuando me despierto, recuerdo que por la noche dijeron que irían a hacer sus cosas de mujeres así que no hago mucho. Killian se pasa por casa, hacemos ejercicio y fumamos y para la hora de comer se larga a su casa. Estoy tirado en el sofá cuando escucho la camioneta y cómo trastea con el garaje. Empiezo a recoger la mesa del salón pero mi madre me pilla antes. —¡Oye! Recoge las cervezas y los cigarros por lo menos —me dice. Yo la veo igual a cómo estaba ayer. Con Megan no me pasa lo mismo. > se ha cortado el pelo demasiado y me parece que el rubio le resalta más de esta forma. Cierra la puerta del garaje y me mira y con este corte de pelo parece mucho más inocente de lo que es. j***r, está guapísima. —¡Hola! —canturrea y

