NICK —¿Y mi jarrón de diseño? —me increpa Erin por la mañana. —Era de imitación, y se rompió anoche, estaba enseñando a Amelia a caminar, se tambaleó y el jarrón se hizo pedazos. Infla las mejillas y observa el hueco vacío que queda en el mueble, pero no dice mucho más y no tarda en comprarlo de nuevo. Jenn no vuelve por casa ni al día siguiente ni durante las próximas semanas así que no comento nada de su aparición, pero el domingo, tras una comida familiar en casa de mis padres, pillo a Julie por banda en el pasillo de la planta de arriba. —Julie. Gira la cabeza, su pelo castaño recogido en una coleta se bambolea y me sonríe. —Hola hola, ¿y mi hermana y esa preciosura? Miro hacia la que solía ser mi habitación, Erin se ha encerrado ahí a darle el pecho a nuestra hija, no voy a ha

