PROTEGERTE

883 Palabras

La noche avanza sin urgencia. Estamos acostados uno junto al otro, vestidos apenas con la intimidad que deja el cansancio cuando ya no quedan fuerzas para fingir. Dasha está de lado, con la cabeza apoyada en mi pecho, el brazo cruzado sobre mi abdomen como si necesitara comprobar que sigo aquí. No busca mi cuerpo. Busca calma. Y eso, de algún modo, me conmueve más que cualquier deseo. La rodeo con el brazo con cuidado, como si pudiera romperse si la aprieto demasiado. No recuerdo la última vez que abracé a alguien así, sin intención de ir más lejos, sin hambre, sin prisa. Solo sostener. Solo estar. Su respiración empieza a acompasarse, pero no duerme. Yo tampoco. —No tenías que venir hasta acá —murmuro, más como pensamiento que como reproche—. Podría haberte pasado a buscar. —Necesita

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR