Lumus Percival tenía en sus manos una antigua investigación del bosque sombrío que recolectaba testimonios de lo sucedido cuarenta y siete años atrás. El año en que el rey demonio despertó y buscó a la reina Amatista para ayudarle a tener hijos. En esa compilación estaba la bitácora de Erick, el hombre que desafió lo imposible. Abrir la puerta del bosque sombrío más de una vez. ¿Cómo lo logró? Se enfocó en un deseo muy simple, el de conocer a la bruja del bosque sombrío. Dicho deseo se cumplía con tan solo verla y no necesitaba magia de corrupción, lo que creó un espacio vacío dentro de las reglas del bosque. Según sus conclusiones, para encontrar el bosque debían usar el mismo método. – Su nombre es Alicia – declaró Lumus – bruja del bosque sombrío. Debe tener unos cien años, pero su