Alex Más que una petición era una exigencia, algo dentro de mí quemaba por conocerle, ansiando apreciar sus rasgos y todo lo que tuviera que ver con esa persona. Me estaba quemando completamente, la ira estaba subiendo a niveles que me costaba mucho controlar y es que era tan difícil asimilar que en todo este tiempo hubo un pequeño ser que creé sin saberlo. —Te llevaré con él, por eso vine pero... primero debes calmarte por favor, no puedes aparecer en estas condiciones frente a él y confundirlo. Es sólo un niño, no entiende de los problemas de nuestra familia. —¿Qué es lo que él piensa de su padre? —Nada —sus ojos parecían desesperados —jamás le hablé de ti, ni tampoco permití que alguien más lo hiciera hasta que... —¿Hasta que qué? —de dos zancadas estuve frente a ella —¿tú madre