El pequeño reloj digital en el microondas marca la una y cuarto cuando me doy la vuelta por última vez frente al espejo, ajustando el escote de mi vestido ligero. Es simple, elegante, de un color azul claro que complementa mi tono de piel, y lo suficientemente formal para un almuerzo familiar sin parecer que me he escapado de una gala. Su escote en V deja al descubierto el delicado colgante que me he puesto. La falsa del vestido me llega a la mitad de los muslos y fluye, en la cintura destaca un delicado y fino cinturón dorado y mi cabello estaba arreglado dejando apenas unas suaves ondas y resalto mis facciones con maquillaje, Por lo general mi manera de vestir es sport o muy casual, pero soy la hija de mi madre y se cómo arreglarme. Y esta tarde me siento segura, lo cual es un logro, con

