-Miguel- Una vez más me veo implicado en esta historia por voluntad propia, como ha sido desde el principio, con errores y consecuencias capaces de acabar con la cordura de cualquiera. De forma inesperada me siento tan culpable, desesperado y desconsolado al ver a Mark postrado en la cama de la clínica debatiéndose entre la vida y la muerte. ¿Quién lo diría? Debe luchar por algo que le ha perdido el sentido desde hace mucho: “La vida” La encantadora y descabellada vida vuelve a demostrarnos que nada es seguro con ella, todo puede suceder cuando se trata de cobrarte los asuntos pendientes, te ataca con letalidad y sin contemplaciones sin sentir ningún tipo de pena por ti. No tiene sentido volver al lugar donde solo intentabas sobrevivir, no lo tiene... — Llevaremos al señor Klein

