-Abigail- Aparto la mirada de la sonrisa surcando en sus labios irradiando amabilidad, de su perfil demacrado y principalmente del brillo de sus ojos negros. Es solo un intento por no mostrar la inmensa confusión embargándome. Una guerra interna, entre la felicidad y el resentimiento, el amor y el odio, la primera opción muere por abrazarlo y llenarlo de besos al verlo sano; mientras la otra solo puede culparlo de todo llenándome de resentimiento. El mismo que me hace actuar con indiferencia, protegiéndome, matando cualquier indicio de ilusión, frenándome en seco de las estupideces surcando en mi cabeza porque solo podría sufrir con él. — ¿Cómo se encuentra? –pronuncio notando como empieza a moverse — Mucho mejor –responde con indiferencia, concentrándose en el intento por sentar

