-Abigail- — Bailarás para mí –dicta, sentado tan tranquilo en la mesa del restaurante-, tu audición es mañana y no puede existir ni un solo error. Me quedé con la cabeza hecha líos, Scott era demasiado amable conmigo cuando estábamos a solas, pero cuando entrábamos a clases se transformaba en el peor villano disfrutando de mis caídas, del esfuerzo inigualable con el que intento seguir sus indicaciones y me excluye del grupo al indicarme otra rutina. Era nueva en su clase y aunque aún no me correspondía llevar su curso fue él quien solicitó mi presencia. Siendo la más joven e inexperta, me agregó, sin siquiera consultármelo, a su tan esperada audición, donde se juegan el papel de “Bailarina principal” en su acostumbrada ceremonia de fin de año. Todos los chicos de su clase estaban emo

