-Melissa- Lentamente se va acercando con la sonrisa estúpida que lo caracteriza. Nunca he sido una mujer romántica ni dulce, él lo sabe perfectamente y no busca cambiarme en lo absoluto, como él lo ha dicho solo fue cuestión de amoldarnos uno al otro. Comprensión y desbordante paciencia de su parte para seguir a mi lado, y por mi parte un esfuerzo por ser más comprensiva, cariñosa y sincera con él. He cambiado, ya no soy esa chiquilla grosera, egoísta y altanera; y fue por decisión propia, no por él sino por mí, porque considero que merezco sentirme amada realmente, porque no quiero desaprovechar esta oportunidad cuando mis sentimientos por él son sinceros. Un beso nos une, un beso es la firma con que este lazo se ha firmado y da inicio a una relación, un amor que ha logrado bajarle

