El médico entró a la habitación donde ya se encontraba Violette totalmente consciente, estaba ida mirando un punto fijo. Parecía estar ausente desde que le habían informado sobre la pérdida de su bebé. No había llorado, sólo permanecía en ese estado ausente. Perdida con sus manos sobre su, ahora, plano vientre. Un poco hinchado debido a su reciente pérdida. Nadie de los presentes la hacía volver en sí, habían venida ya varias personas pero ninguna de ellas era su esposo. Quien no había tenido el valor suficiente para ir a verla. ¿Cómo hacerlo?, se preguntaba, si al entrar debería de transmitirle seguridad, serenidad y valor. Y eso es lo último que su ser albergaba. Bajó del auto sacando un cigarrillo y llevándoselo a la boca para inhalar aquello. Hacía varias semanas que no lo consum