En la cocina, la monja empacaba el trozo de pastel tradicional navideño de Shelly y además otro adicional. La monja trató de averiguar qué relación tenía ella con Michael y contar un poco de la historia del lugar. MONJA: Mira, para nosotras es un honor contar con un alma caritativa como Michael… no solo nos da una donación cada año, también nos ayuda a verificar el estado de salud de nuestros niños,porque ningún doctor quiere venir hasta acá… Debes sentirte muy orgullosa de él… SHELLY: Así es, desde que lo conozco, la mejor virtud que destaca de él es su inmensa generosidad… MONJA: Lo sé, por lo menos cuatro años ha venido haciendo esta caritativa labor… ¿Hace cuánto se conocen ustedes? ¿Por qué no te había invitado antes? SHELLY: Es que… Nos conocimos hace muy pocos días… MONJA: