Punto de vista de Alexa La vida tiene la costumbre de sorprenderte cuando menos te lo esperas. Hoy sentí que mi mundo se hacía pedazos. Después de que Daniel fuera expulsado de casa y yo me derrumbara en el jardín, me levanté y entré. Me detuve en el vestíbulo, temblando y confundida, con todos mirándome como si tuviera la respuesta al caos que acababa de estallar. Pero no la tenía. No tenía ni idea de quién era Daniel ni por qué decía ser mi novio. —¿Quieres explicarme qué pasó afuera? —preguntó Sasha con voz gélida y una mirada fulminante. Sin duda, estaba interpretando a la perfección el papel de madre cariñosa, aunque yo sabía que todo era una farsa. La miré con furia, pero me estremecí cuando Nana habló. —Respóndele, Alexa. Creo que todos merecemos una respuesta. Una lágrima rodó

