PUNTO DE VISTA DE ALEXA. Me costaba encontrar las palabras, mi boca se abría y cerraba en un silencio horroroso. Los presentes jadeaban y murmuraban, pero yo era incapaz de articular una sola frase coherente. Mis pensamientos eran un caos. Esto tenía que ser una especie de error espantoso. Miré a Ethan de reojo. Su rostro, normalmente sereno y estoico, era una máscara de confusión y creciente ira. Sus ojos se clavaron en los míos, buscando respuestas que no tenía. Podía percibir la traición y todo tipo de emociones que emanaban de él, pero no sabía qué decir ni qué hacer para asegurarle que no había hecho nada de lo que aquel desconocido me acusaba. Daniel, ajeno a la tormenta que acababa de desatar, se quedó allí con una expresión de satisfacción complaciente. «Alexa, no me obligues a b

