Cuatro días después: 30 de abril No cabe dudas de que Mar es la mujer más fuerte que he conocido en mi vida. Su recuperación está siendo muy buena, y según las mismas palabras del doctor Myer y las enfermeras que la están atendiendo, le está poniendo mucha voluntad a su recuperación. Por mi parte, estoy haciendo malabares entre el trabajo, los trámites de adopción, cuidar a Mar, y por supuesto haber llevado a Lu a la escuela por primera vez. Estoy llegando a casa para cambiarme de ropa antes de ir a buscar a Lu a la escuela y después ir a ver a Mar, cuando me doy cuenta de que mis padres están esperándome en la puerta —¡Hola!— Los saludo emocionado acercándome a ellos y me fundo en un abrazo primero con mi padre y luego con mi madre. —Hijo, que bueno verte de nuevo— Habla mi madre mien