Alek Tuve que viajar a Rusia detrás de una importante pista y resolver unos asuntos. Extrañaba muchísimo a mi mujer y a mi hija, así que mandé por ellos cuando me di cuenta que mis asuntos iban a retrasarme más de lo esperado. Luego regresamos una semana más en Nueva York, iba a ver a Ariana cada día cuando tenía un momento libre, ya que el resto del día me encontraba haciendo gestiones y trabajando como un loco para dejar todos mis asuntos resueltos. No quería condenar a mi hija a una mala vida y tampoco a Ariana, aunque aún no le daría esta noticia. En aquellos días no volví a ver a Brandon y eso era un alivio. El muy cabrón me había suplicado piedad y aunque no solía dársela a nadie, pensé en Ariana y en lo triste que estaría si acabara con su único hermano, aunque fuera un hijo

