Todos estos años he tenido tiempo de sobra para pensar y es evidente que algo pasaba a nivel físico con ella. La salud del bebé no debía ser la mejor. Algún factor externo provocó ese desenlace. Porque todo pasó demasiado rápido. —Tú solo eres una falsa —reclama, no conforme con mi manera cínica de tratar esto. Y mi reacción es la que ellas necesitan ver. Mi cero empatía, mi nulo interés por dejarme pisotear. —Es verdad. —Les dedico una carcajada burlona—. Soy una falsa que le importa poco lo que ustedes piensen, lo que crean que puedan hacerme. No me alegro de verlas, pero tampoco me incomodan, todo sea dicho. Solo porque no me gustan los insectos molestos zumbando a mi alrededor me veo obligada a dejarlas cacareando solas. Remy elige ese instante para abrir la puerta de la tienda

