POV: EMILIA. —Mañana siguiente— —Pues así que digas… ¡Uff! No la veo nada ¡Uff! —escucho la voz de Rita desde el otro lado del teléfono mientras intento ponerme un outfit decente para el desayuno familiar. Me observo en el espejo: Jeans, ajustados como guante. Camiseta blanca básica. Una sonrisa en mi rostro al notar que soy otra, definitivamente. —Debes admitir que es guapa —digo. —¡ES HERMOSA! —grita por fin Rita—. Ya veo por qué Fran quiere que regrese con él. Imagínate que lo logre. Tendrían hijos hermosos. Parecerían ángeles. —O pequeños demonios… —respondo mientras me acomodo el pelo—. En realidad, Serrat no es tan buena persona como aparenta. —¿Qué quieres decir? —pregunta ella. Suspiro. No sé si es que Fran lo ve diferente, o si mi trauma personal con Henry hace que Serra

