G-DOS Parte 7

1857 Palabras

Una figura de la emperatriz vestida con una tela carmesí avanzó con pasos apresurados y un rastro de indignación en sus facciones. El calabozo olía a humedad y hierro oxidado. La piedra rezumaba frío, y las cadenas en las paredes eran testigos mudos de antiguas condenas. Erika estaba sentada en el suelo, los brazos abrazando sus rodillas, con la frente apoyada en ellas. Su celda era la última y las cadenas no hacían ruido, porque estaban recogidas en una esquina. Pasó la noche en ese lugar y todo indicaba que estaría más tiempo. Escuchó el eco producido por los pasos de la emperatriz y levantó la cabeza. La emperatriz Calista tenía una mirada altiva y un porte elevado. Los guardias dejaron el calabozo y el ambiente se volvió silencio hasta que Erika dijo: — ¡Majestad! Calista suspiró

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR