El tono de súplica fue nuevo e hizo que Calista se sintiera intrigada — ¿cuál es el problema con la chica? según Rafael, estuvieron en la villa apenas unas horas, algo debió pasar para que tú muestres esa actitud. — Erika es inteligente, amable, muy madura — habló con un tono suave — el problema no es ella. — ¿Cuál es, entonces? — Su hermana. — Alina. — Es Liana. — Mis registros dicen que se llama Alina. — Tus registros están mal. Se llama Liana. — De acuerdo, no discutamos — dijo Calista — retrasaré la boda. No la cancelaré. Fausto juntó las manos — gracias. Usaré ese tiempo sabiamente, te prometo que tengo razones — dijo y se alejó corriendo. Calista lo miró con desaprobación, pero en sus ojos había algo más que enojo: preocupación. En su oficina, Hermes recibió la noticia sin

