Una semana después: Desde el momento que asumí el control de la empresa aprendí muchas lecciones, entre ellas la importancia de las decisiones que uno puede llegar a tomar en la vida y como todo esto afecta a otras personas. Sin embargo, en estos momentos me toca pensar en lo que es correcto más que el hecho de como mi decisión vaya a afectar a otros. Fueron días y noches de extensas conversaciones con mi esposo, pero él me apoya haga lo que haga y al igual que yo, cree que esto es lo correcto. Después de toda la tormenta que significo descubrir quién soy realmente, hay algo que es un hecho, y es que yo no soy hija de Ignazio Cabassi, y por consecuencia no soy nieta de Dante Cabassi. Si bien él me dejo su herencia siendo consiente de esto, soy yo quien siente que no debería ser su hered