[KEIRA] Las palabras de mi padre parecieran haber detenido las agujas del reloj en medio de este salón. Sara, por una parte, lo mira como esperando de que él diga que lo que acaban de pronunciar sus labios es una broma de mal gusto. Por el otro lado, mi madre no sabe qué hacer, mira a mi padre, luego mira a Quentin, me mira a mí, ve a Sara, y vuelve a mirar a mi padre como tratando de encontrar algo en común o no sé muy bien que. —¿Me has sido infiel? ¿Tantos años de matrimonio y me ocultas una cosa así? Dios, ¿cómo he podido ser tan idiota?, además, vas y lo dices así enfrente de todos, gracias por tu consideración.— Habla llena de rabia y comienza a caminar hacia la salida de la casa, pero mi padre la detiene. —Miriam, escúchame— le pide desesperado —las cosas no son como tú crees— E

