Isabella Me quedé de pie fuera de la sala de conferencias. El Equipo D acababa de terminar de presentar el nuevo diseño a los accionistas de la empresa. Habían parecido interesados durante nuestra presentación, pero el Equipo D no era el único con un diseño nuevo, y la decisión final solo podría tomarse una vez que todos los equipos hubieran expuesto sus propuestas. El corazón me latía con fuerza en el pecho. Era la primera vez que hacía algo de tal envergadura y, aunque sabía que nuestro equipo había conseguido esta oportunidad porque el gerente principal quería ganarse el favor de Liam, no se podía ignorar que teníamos potencial; el suficiente como para que él siquiera nos tomara en cuenta. Liam había mencionado casualmente aquel día que se convertiría en inversor. Desde entonces, n

