Isabella Llegamos primero a Evening Eve y esperé a que Liam apagara el motor, pero no lo hizo. En vez de eso, puso el coche en punto muerto, con el aire acondicionado aún encendido, y se relajó en su asiento. Tragué saliva, con las manos entrelazadas. Tenía miedo de encontrarme con él después de lo que pasó esta mañana, y también un poco de curiosidad por ver cómo se comportaría después. Pero la repentina aparición de Cane y Katherine lo había cambiado todo. Ahora, rezaba en silencio para que la cena transcurriera sin problemas. Incluso pensé en inventar algo para terminarla antes de que empezara, tal vez decir que estaba enferma. Quizás, a juzgar por cómo me había tratado Liam, sugeriría enseguida que nos fuéramos a casa. ¿Puedo confiar en que lo haremos? Lo miré de reojo. Parecía tr

