Marcela (Virginia) Después de que el jefe me explicó todo, mi mente pareció aceptarlo y más cuando mostró las pruebas, no creía que todo lo que dijo de mi fuera verdad, pero las grabaciones, llamadas y fotos que tenía me demostraron que era cierto. Yo tenía una doble vida. Se fue asegurándome que volvería y estaría al pendiente de mi y de lo que haga o diga. Volví a descansar y cuando desperté vi a alguien sentado en una silla a la orilla de la cama, estaba con su cabeza gacha por lo que toque su mano para verlo. Al levantar la cabeza nuestras miradas se conectaron y sentí que mi corazón dio un vuelco, varias imágenes de él pasaron por mi mente a una velocidad increíble lo que las hacía confusas. Me sonrió y me entraron deseos de lanzarme a sus brazos, pero respondí con una sonrisa igual

