Capítulo 31

848 Words

Con la puerta abierta, Alba se sintió incómoda, puesto que en ciertas ocasiones tenía la sensación de ser observada y, por supuesto, no era precisamente una sensación agradable, porque aún no sabía a ciencia cierta el porqué seguía conservando su empleo. ¿Acaso era cierto lo que Rosalba le había insinuado? ¿Su jefe fingía desconocer qué era lo que había pasado realmente? Justo a la hora de la comida, Alba suspiró aliviada de poder irse de la oficina, pero aún había un pequeño inconveniente: debía avisarle a su jefe que saldría a comer. De alguna forma tomó valor, se levantó de su asiento, miró hacia el despacho de Alejandro, quien revisaba algunos documentos, tomó una bocanada de aire y caminó hacia donde él se encontraba. —Discúlpeme, licenciado Olmedo, solo venía a avisarle que me reti

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD