—Este lugar es más grande de lo que imaginé. —dice deteniendo nuestros pasos. —Lo mejor será irnos. Tú Quedate aquí, iré a buscarlos.
—No te tardes. —dije angustiada.
—No te preocupes, vendré lo más rápido que pueda.
Lucas comenzó a correr hasta desaparecer de mi vista, me abrazo a mi misma esperando que mi novio y mi mejor amiga estuvieran bien, pasaron los minutos y Lucas no volvía, comencé a preocuparme ya que había caído la noche y sentía que algo me estaba observando desde la sombras.
Me levanto del suelo al escuchar unos murmullos que provenían de mi costado izquierdo, al reconocer la voz de Preston me dirigí hacia donde ellos estaban. Cada vez sentía más cerca sus voces así que continúe caminando hasta que escuche a Ana llamarme estúpida.
Ella jamás me había llamado de esa forma, por eso me quedé inerte sobre mi lugar ya que no entendía que estaba pasando. ¿Por qué me dijo estúpida?
—¿Cómo puedes seguir con ella aun sabiendo que es una idiota que necesita que la cuiden siempre?. Mírala, está por cumplir diecinueve años y aun no madura, ella ni siquiera te merece, ¿hasta cuándo le ocultaras la verdad?.
—¿Y así te llamas sus amiga?. —dijo con burla Preston.
—Por favor, —se ríe. —¿y tú que?, dices amarla tanto y cuando tienes la oportunidad la engañas conmigo. —Preston protesta molesto. —¿O me vas a negar que no la pasamos bien en la cama juntos?. Yo te doy lo que ella nunca podrá darte, placer, que grites deliciosamente rico con tu gordo pene, uff… mírame ―se me hela el cuerpo al ver que se toca sus pechos por encima de la ropa y se le restriega en su pecho y le sujeta el pene. ―Ya estoy caliente de solo pensar que tenemos un poco de tiempo justo ahora.
Ni siquiera podía procesar lo que había oído, mi primer amor, mi primer novio, me estaba engañando con mi mejor amiga, sin querer solté unos sollozos alertándolos de mi presencia.
—Eli. —Preston la empuja cuando dice mi nombre asustado, me ubica y al verme retroceder y que descubrí su engaño. —Espera… mi amor
Salir corriendo es lo único que pude hacer, el pecho me duele, como si algo estuviera comiéndome el corazón por dentro, me quema, me mata, los dos me engañaron, se burlaron de mi de una forma cruel. Todo este tiempo me estuvieron ocultando sabrá dios por cuanto tiempo. Ellos… todo este tiempo me estuvieron viendo la cara de estúpida.
—¡Eliette!..
Mirando sobre mi hombro noto que alguien me estaba siguiendo, no quería saber nada de ellos así que seguí corriendo hasta que llegar al muro, al subir sobre el y llegar al otro lado, saco mis cosas de su auto, cuando veo a Harvey sobre el muro crucé la carretera sin percatarme de que un auto venía cerca.
Mi cuerpo pesaba y mientras intento abrir mis ojos escucho una voz femenina que desconocía hablarme, asustada abro mis ojos totalmente y lo primero que veo es una señora rubia de ojos azules sostener un algodón con alcohol sobre mi frente.
—Shh.. tranquila.. —musita con calma una voz varonil y oscura. —No debes esforzarte tanto.
Me quedé inmóvil.
—¿Dónde estoy?. —tartamudeo mientras admiro la belleza de su mirada.
—En la mansión Marwood.
Asustada me levanto de inmediato pues tenía entendido que la mansión estaba deshabitada.
—Tuviste suerte que mi hijo se detuviera a tiempo, de no haberlo hecho habrías recibido fracturas graves.
—Yo... lo siento señora.
—¿Te disculpas cuando no tuviste la culpa? —suelta una risita.
—No... es que lo digo porque no fue mi intención invadir...
—No te preocupes. —sonríe con amabilidad. —Nos acabamos de mudar y aún no hemos arreglado la seguridad de los muros.
—Lo siento, —me disculpo nuevamente. —Es que creímos que este lugar estaría abandonado.
—Bueno, supongo que es culpa de la familia por haber abandonado tanto tiempo este hermoso lugar.
—¿Su familia?. —repito confundida. —¿Usted es una Marwood?.
—Así es. —responde. —Ahora quédate quieta que tengo...
—Me tengo que ir.
Me levanto de la cama pero cuando lo hago, mi cuerpo dolía un poco, la señora me dice que descanse, pero yo me rehusaba a quedarme en este lugar con personas que desconocía.
—¡Eli!..
Al escuchar la voz de Preston mi corazón se contrajo, no quería verlo, no después de lo que escuché así que lo primero que hice fue esconderme pero todas las habitaciones estaban cerradas, asustada forcejeo para que una se abra y cuando al fin logré abrir una, entré y cerré la puerta al mismo tiempo.
Preocupada me apego un poco a la puerta para cerciorarme de que Preston se haya ido y cuando escucho que ya no está cerca, suspiro aliviada.
—¿No sé si lo haces a propósito, o es que quieres llamar mi atención?.
Mi cuerpo se mueve por si solo cuando escucho esa voz, mi piel se eriza cuando veo su sonrisa ladeada, se reincorpora sobre su cama para luego levantarse, mis labios tiemblan al admirar la belleza Masculina del chico joven que tenía ese aire siniestro pero hay algo más, es... una sensacion que te hace sentir sumisa ante él como si fueras su presa.
—Primero, fue en la entrada de mi casa, —mi respiración se desvanece cuando lo tengo a pocos centímetros de mi. —Ahora entras a mi habitación sin siquiera tocar.