Abrí la puerta de la casa, y entré con ella. Sabía que lo que se venía no iba a ser nada lindo, usualmente nunca bebo hasta quedar en muy mal estado, te hacía sentir del asco, por lo que no tenía tanta experiencia con como ayudar a Daia. Tengo el estómago revuelto- dijo ella acercándose al baño, de manera lenta. -Espera- dije buscando una de las pinzas para cabello de mi madre en el baño-Por si acaso- bromeé, no quiero que te termines ensuciando por si eso llega a pasar-dije y fue todo lo que necesitó para ponerse la pinza, asentir y vomitar en el water, esta iba a ser una noche larga. Por lo que fui a por agua fresca para que calmara su estómago y un cepillo nuevo para ella, también iba a necesitar una camiseta, después de que se quitara ese vestido. Fui a ponerle algo limpio y que n

