Todo el camino, lo hago tratando de no pensar tanto en lo que Arslan tiene en mente. Él se ve despreocupado. La camioneta se detiene frente a un edificio. El lugar no tiene aspecto de ser un club de hecho hay un anfitrión y un guardia de seguridad. Parece más un restaurante. Una vez fuera de la camioneta, Arslan me guía hasta la entrada. No sin antes mirar alrededor donde se posiciona la seguridad de Arslan. Entramos obviando a todos. El lugar está lejos de ser lo que espere. Tiene el aspecto de un bar. La decoración en estilo años dorados de Hollywood. Las personas conversan de forma amena. Arslan toma mi mano y nos guía por la sala. Me fijo en que nos miran con interés, unos saludan a Arslan y este les corresponde en saludo con un asentamiento se cabeza. —Es interesante —murmuro

