Capítulo 10

1104 Words

  Me ardieron las orejas en cuanto escuché la risa de Faye. Qué fastidio. En ese momento supe que ya estaba empezando su teatro.   Yo seguía tranquila al fondo del grupo, escondida bajo el toldo de la veranda de piedra, con los brazos cruzados y los ojos fijos en lo que me había traído.   La voz de Alexander se alzó clarita, bien ensayada, como si fuera un político de esos de spot publicitario. O más bien el hijo del diablo.   "Bienvenido, Alfa Lucien", soltó con ese tono orgulloso y fingidamente sereno.   Lo miré de reojo y noté cómo los hombros se le tensaban.   Mira tú. ¿Asustado, eh? Todo el tiempo haciéndose el gallito conmigo y ahora esto.   "Y esta es…" dijo Lucien, con una clara nota de asco en la voz. Ni siquiera la disimuló.   Esto se estaba poniendo sabroso. A ver con qué

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD