SETH Es de los pocos días en los que me despierto antes que ella. Hemos tenido que empezar a poner la calefacción y así sigue dormida con sólo mi camiseta, sus pequeñas bragas y sus calcetines altos. Debimos hacer eso de irnos a una isla, allí el tiempo no cambiaría tan rápido en cosa de semanas. Se le ha subido la camiseta hasta el culo, la tela negra de su ropa interior se asoma entre sus piernas. Esa almohada era yo antes de salir de la cama, tenía sus tetas pegadas al pecho y su boca en mi cuello. Puede que este sea el primer cumpleaños de toda mi vida que disfrute. Trepo por el colchón sobre ella, se remueve y aplasta la cabeza contra la almohada. Me agazapo en sus piernas, las tiene tan suaves y su piel es tan clara que es todo lo contrario a mi. No tiene ni una marca, ni una cica

