—Bueno, tienes razón. Jason sabía lo del testamento —dijo Mirenda mientras se acercaba a la cama. La Sra. Haward estaba sentada frente al tocador, limpiándose el rostro. Al oírla, se detuvo y se volvió hacia su hija, que acababa de sentarse en la cama. —¿Cómo te enteraste? —Hablé con Julia. Me contó que conoció a Jason por casualidad y que se hicieron amigos en secreto. Un día, él le pidió que se casara con él y ella aceptó. —¿Así de simple? —preguntó la Sra. Haward. —Sí, mamá. Ahora entiendo por qué son tan distantes. Nunca fueron novios —añadió Mirenda. La Sra. Haward guardó silencio mientras asimilaba aquella información y la relacionaba con todo lo que ya sabía. "Julia es hija de su esposo. En realidad, es su única pariente de sangre. Mirenda, James y Jason son a

