Días después: 20 de noviembre Orlando, Florida Nuestros solitarios y paradisiacos días en Hawái han llegado a su fin, la realidad nos vuelve a sacudir mientras entramos a la oficina y para nuestra sorpresa, nos encontramos con un banner colgando que dice “bienvenidos” y como si eso no fuera suficiente, en el área común de la oficina hay una larga mesa con diferentes fuentes que tienen variedades de comida para el desayuno. Mi esposa se sonríe mientras que nuestros compañeros de trabajo se acercan a nosotros para abrazarnos y saludarnos —¡Ya los estaba extrañando! — escuchamos a decir a David y al terminar de saludar a nuestros compañeros, allí esta él con una pequeña bolsa de regalo en su mano. —Pá, yo también te extrañaba— le dice ella y lo abraza con fuerza. —No mientas, de seguro